Mar del Plata: un curioso caso de una ciudad que autodestruye su belleza
- Mar del Plata - La Perla del Atlántico
- 29 sept 2022
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Desde hace años en la ciudad se destruye el patrimonio arquitectónico y paisajístico. Desde la Municipalidad no se hace nada para frenar el retroceso, y responsabilizar de la realidad a la indiferencia y desconocimiento de funcionarios y políticos.

Mar del Plata, una ciudad turística o con turismo -diferencia no menor-, autodestruye desde hace muchos años y de forma constante uno de sus recursos fundamentales: el patrimonio arquitectónico y paisajístico.

Desde hace mucho tiempo existe esa corriente que, impulsada por los intereses económicos descontrolados, va tirando abajo inmuebles de enorme valor y afectando el orden y la belleza urbanística.
Funcionarios y políticos parecen no darse
por enterados de la involución, sea por estar ligados a esos intereses especulativos o simplemente por desconocimiento o falta de capacitación.
Hay que crear conciencia sobre la necesidad de rescatar, y de recrear, los recursos patrimoniales porque la ciudad y los marplatenses lo merecen, por su historia y por su identidad cultural y turística.

Se trata de buscar respuestas a los problemas actuales. Así intentamos hacer un recorrido por las transformaciones que tuvo Mar del Plata desde su fundación y ver qué está pasando con la cuestión del patrimonio arquitectónico y urbano de la ciudad. En una ciudad que hace décadas y décadas no tiene planificación como tampoco desarrollo de políticas de Cultura en términos de patrimonio construído. Y con lo cual está con las puertas abiertas a una depredación y fractura del patrimonio paisajístico y el patrimonio construído que en Mar del Plata son fantásticos.
Mar del Plata, sí, tuvo planificación pero éso fue hace muchos años, cuando el tema del patrimonio no estaba tan instalado. Ahora corren otros tiempos no sólo en Mar de Plata, sino también en el país y en el mundo. Entonces, nos debemos preguntar cómo puede ser que en una ciudad turística o con turismo no podamos entender que la cuestión del patrimonio es parte de una puesta en valor de todos sus edificios, que el turismo es ávido de estas cosas. que deja muchos beneficios, incluyendo a los económicos. Y también, y es fundamental, con una parte cada vez más grande de la población que trata de identificarse con la ciudad toda, y de de mantener la identidad de sus barrios y sus obras.

El patrimonio es fundamentalmente aquellas cosas que heredamos de nuestros antecesores, de nuestros padres, de nuestros abuelos. La ciudad, y ésto es lo que interesa, es una construcción colectiva, es la ciudad de todos, a través de las décadas y de los años y de las centurias. Esa construcción colectiva nos fue legada por las distintas colectividades y personajes que levantaron y dieron identidad a la ciudad.
Por lo tanto, esa construcción va dejando huellas muy fuertes en el urbanismo y en la arquitectura, constituyendo nuestra identidad, nuestra historia y nuestra memoria. Los que seguimos a esas generaciones que construyeron la ciudad, tenemos la obligación de mantener. Obviamente, no significa la obligación de mantener todo, porque nadie quiere una ciudad congelada.

Hay una ordenanza, que es la 10.075 del año 95, que tenía entre sus artículos una fórmula económica para preservar y al mismo tiempo poder responder al interés económico. Esas compensaciones sobre los excedentes de metros cuadrados, y por lo tanto, excedentes de FOS y de FOT que hay en el código para poder trasladarlo a otros lotes de la ciudad. Eso era para que el vecino propietario no perdiera ese valor económico en exceso que tiene y nunca se implementó. Y éso tenía su origen en Nueva York, donde también el patrimonio se cuida y se establece como norma.

Esto de la compensación de los lotes que tienen excesos de superficie para poder construír existen en muchos países. Es el caso de Nueva York al que le hacía referencia. Uno puede transferir, vender, esos excedentes de metros cuadrados a otro propietario como un negocio comercial, y pasarlos a otro lote y vender el remanente de FOS y FOT. Porque la destrucción de las propiedades de valor patrimonial es para obtner metros cuadrados
para poder construír en altura. Entonces no le hace perder al propietario ese negocio y la casa queda para siempre preservada.
Hay que trabajar en políticas culturales y en políticas de patrimonio y generar, fundamentalmente, nuevos polos de desarrollo; no todos podemos vivir en Colón y la costa. Entonces generemos nuevos desarrollos para que los que quieran invertir tengan alternativas. ¿Quieren construír en altura?: bueno, generemos nuevos lugares, pero no sigamos arruinando los recursos turísticos naturales, por ejemplo.
No se trata de la falta de cultura, se trata de una falta de concoimiento, de una falta de preparación de nuestros gobernantes, y me refiero tanto al Ejecutivo como al Legislativo. Eso es muy claro.
Fragmentos de opiníon de Alejandro Novacovsky, destacado arquitecto de la ciudad.