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Mar del Plata, la ciudad que transformó el agua dulce en mar

Foto del escritor: Mar del Plata - La Perla del AtlánticoMar del Plata - La Perla del Atlántico

En 1746 tres Misioneros Jesuitas llegaron a la actual Laguna de los Padres con una estampita de la Virgen del Pilar, colocaron una cruz y formaron la Reducción Jesuítica de Nuestra Señora del Pilar. Estos fueron los primeros indicios de lo que se convertiría en La Perla del Atlántico.


Por Bárbara Benitez

Mar del Plata se creó al lado de la laguna y aunque la mayoría de los oriundos conocen el lugar por pasar larga tardes de veraneo, muy pocos prestan atención a esa pequeña, pero muy importante, Reducción Jesuítica que representa a la misión comandada, en el Siglo XVIII, por los Padres Tomas Falkner, Matías Strobel y José Cardiel enviados por la Corona Española para evangelizar a los indígenas que habitaban el territorio y de esta forma finalizar los conflictos que había entre las comunidades europeizadas y las originarias.

Para poder llegar a este punto histórico debemos conducir por la Ruta 226 hasta el kilómetro 14, desde el microcentro de la ciudad, pasar por un largo camino de pavimento y bordeando la extensa Laguna de los Padres se encuentra la Reducción Jesuítica "Nuestra Señora del Pilar" fundada el 13 de noviembre de 1746. La rodea un alambrado mediano y un camino de tierra conduce a la pequeña casita que representa una de las viviendas de los Padres. A la izquierda la bandera Argentina que flamea con al ritmo del viento que acompaña. A la derecha un cartel de madera que señala el lugar. El ingreso al santuario de oración es gratuito y quién la cuida hace ya 20 años es Alberto Flugel, Delegado Diocesano.


"En 1740 la Corona Española implementó un proyecto para fundar una misión jesuítica evangelizadora y civilizadora, y así finalizar los conflictos que en ese momento había con los indígenas que habitaban La Pampa desde el rio Salado hasta el estrecho de Magallanes. Los jesuitas tenían una gran capacidad para esto, ya que sabían la lengua y los trataban en una forma paternalista", mencionó Alberto.


Pasando por una pequeña tranquera todo se amplía, el silencio invade y aquello que tal vez parece una imagen gris por el descuido de la Laguna de los Padres se vuelve color. El césped verde y las calas resaltan los detalles de la cruz colocada por los Jesuitas donde marca el punto de inicio de lo que luego sería una ciudad soñada.

Para 1743 por el mismo afán que tuvo la misión del Sacerdote y Lingüista alemán Matías Strobel, el Padre británico Tomás Falkner comenzó su viaje de exploración. El encargado de lugar explicó que "Falkner estaba en viaje y en sus escritos resalta que 'giré en dirección noroeste siguiendo un cordón serrano que sumerge de la mar' con esta referencia se encontró con lo que hoy conocemos como Cabo Corrientes. Allí tomo contacto con la

comunidad nómade Tehuelche y convivió con ellos".


En una de sus recorridas encontró la laguna y la consideró apta para conformar una misión, pero no por el agua fue por la leña, ya que en ese momento era el combustible. De esta forma con quien fue su compañero, un Padre español, Aragonés, José Cardiel fundaron el 13 de noviembre de 1746 la misión denominada “Nuestra Señora del Pilar” junto a la estampita de la Virgen del Pilar, patrona Aragonesa y por quién esta Reducción lleva el nombre.


Durante 4 años los Padres realizaron charlas evangelizadoras donde les explicaban a los pueblos originarios los beneficios de vivir en comunidad, bajo las leyes cristianas y les enseñaban labores manuales y de cultivo. "Los jesuitas tenían un proyecto sacro socioeconómico. Sacro porque venían a evangelizar y socioeconómico ya que venían a enseñar la producción agrícola", remarcó Flugel.


Por otro lado, en la página oficial de la Reducción aclaran que "la Reducción ofrecía a los naturales campo propicio para el trabajo placentero e intervención en la organización administrativa y policial". Así mismo remarcan que "1200 almas" para 1750 entre Tehuelches y otras tribus eran parte de esta comunidad.

En 1751 se fundó el Cabildo de la comunidad, pero los ataques de otras tribus de las zonas liderado por el cacique Cangapol hicieron que los Padres solicitarán ayuda a Buenos Aires. "El pedido de soldados formulado al gobernador el 31 de junio de 1751 conforme a disposiciones reales para la defensa de las reducciones de indios no fue tomado en cuenta y el 1 de septiembre de ese año los misioneros y parte

de los indios de la Reducción emprendieron la retirada hacia la reducción de la Concepción", agregan en la página.


Por su parte el delegado diocesano declaró que "los Padres estuvieron allí un tiempo corto, ya que los rumores que venían de la metrópolis habían logrado un malestar en la comunidad política de Buenos Aires y por este motivo deciden irse. Una vez que ellos se retiraron de este lugar, los viajeros que pasaban tenían como parada obligatoria este territorio simplemente porque era donde los padres habían estado".

Actualmente la Reducción se mantiene por los dulces que Alberto Flugel lleva al lugar para vender y los libros que él escribe. Alberto tiene 70 años y un amor profundo por los inicios de Mar del Plata, la ciudad costera que nació al lado de la laguna.


Fuente: El Marplatense

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