El misterio y los enredos de la primera locomotora que llegó a Mar del Plata
- Mar del Plata - La Perla del Atlántico
- 30 sept 2021
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La antigua locomotora que vemos en Estación Norte –quizás la más antigua reliquia que duerme al desamparo de la indiferencia marplatense- tiene una historia que abarca misterios, enredos y hasta una deuda impaga.

Llegó a la ciudad hace 42 años y fue presentada en sociedad como la que en 1886 inauguró el servicio ferroviario a Mar del Plata, pero el asunto está en entredicho.

El doctor Jorge Waddel, director de la Fundación Museo Ferroviario, investigó esta reliquia. Su pesquisa nos remonta al período de 1888-1890 cuando el Ferrocarril del Sud, de capitales británicos, compró una serie de locomotoras a la firma Beyer Peacock de Manchester.
Una de ellas, “la 46”, fue la más “famosa” porque apareció en la foto que distribuyó la empresa al terminar la serie. Esa foto se hizo familiar en el mundo ferroviario e incluso decoró los talleres de Remedios de Escalada. Waddel sugiere que tal notoriedad influyó en creencias que sedimentaron como “historia oficial”.

Siempre se dio por cierto que “la 46” fue la primera locomotora que llegó a Mar del Plata, pero Waddel sostiene que no hay registro oficial, periodístico, histórico o testimonial que lo acredite. Y asegura que la reliquia que está en Mar del Plata no es la famosa 46, sino una réplica construida con otras dos viejas locomotoras.
Este tramo de la historia, con mucho de comedia de enredos, comenzó en 1973 cuando descubrieron restos de dos antiguas Beyer Peacock en Dock Sud. Sin que se sepa bien porqué, empezó a darse por cierto que Ferrocarriles Argentinos había recuperado la famosa 46. ``Probablemente haya sido todo una gran confusión, como normalmente eran las cosas en Ferrocarriles Argentinos”, indica Waddel.

Tanto se creyó en aquella revelación, que en septiembre de 1974 el intendente Luis Fabrizio reclamó “la 46” para sumarla a los festejos del centenario de la ciudad. Ferrocarriles Argentinos, por “ligeras” trabas burocráticas concluyó el trámite en 1979.
Ese año se celebró el centenario del Partido de General Pueyrredon y el comisionado municipal Mario Russak la recibió en colorida ceremonia.
Revisando los archivos del Ferrocarril, Wadell determinó que las dos locomotoras halladas en Dock Sud llegaron al país en 1890. Con ambas fabricaron la réplica de “la 46” que tenemos en Mar del Plata, empleando como guía la foto de Remedios de Escalada.

Ese trabajo, añade el investigador, demandó 12 mil horas hombre que el ferrocarril trató en vano de cobrarle a la Municipalidad. De la famosa “46” nada se sabe, pero su destino más probable fue el desguace en algún momento de nuestra devaneante historia ferroviaria.
Pese a todo esto, Waddel rescató el valor de nuestra vieja locomotora: “… el hecho es que en Mar del Plata se encuentra una
locomotora más que centenaria. En cualquier país del primer mundo esta unidad seria resguardada bajo techo al cuidado de un curador especialista en el tratamiento de locomotoras a vapor. Pero aquí, como jubilada que es, se la abandonó en una plaza hasta que el inexorable paso del tiempo la haga desaparecer''.

La investigación del Dr. Waddel en que se basa el presente texto fue publicado en el sitio “Todo Tren” con el título: “La 46 de Mardel”.